De los papeles de un baulito chino y algo más

 

 ►Presentación

 ♦

Índice

Primera parte

►Admistiquios

►Breves

►Circunloquios

►Coloquios

►Coplillas

►Deliquios

►Desde Mi Taska

►El porqué de las cosas

►Encaje de bolillos de tercero B

►Enigmas

►Entelequios

►Epistolario

►Exequias

Segunda parte

Fotos en negativo

►Foto borrosa de una mentira o dos

►Foto de boceto para un hito

►Foto de Cronos persiguiendo a Pegaso en su camino a Sirio

►Foto de gali y matías

►Foto de invierno con ventana abierta

►Foto de la gota que colmó el vaso

►Foto de la memoria de las nubes

►Foto de mujer harta y delgada

►Foto de páginas en blanco

►Foto de Pegaso persiguiendo a Cronos en su camino a la Tierra

►Foto de "rameras".

►Foto de trozos de trazos y trances

►Foto de un ala de ángel

►Foto de un contrabandista cansado

Foto de una jaula vacía

Para ver esta foto ir a Baulito y seguir instrucciones.

►Foto de una tarde perdida

►Foto de voces en blanco y negro

►Foto ecléctica de una venganza elíptica

►Fotomatón

►Retrato de un espejo roto

►Retratos de los monstruos del sueño de la razón

Tercera parte

►Haikus

►Juegos de palabras

Letras para música country

Motes

Oquios

►Orden ministerial

►Páginas de un diario

►Páginas sueltas

►Recados personales

►Vida cotidiana en octosílabos

Cuarta parte

Reliquias

►Nuevas tecnologías

Quinta  parte

►Réplicas

►Ripios

silogismos

►Sin etiquetar

► Soliloquios

►En la boca del boquerón 

►Velo de silencios 

Sexta parte

Transgresiones

►En livejournal

►Versaciones de un chupaplumas

►Visiones

Séptima parte

♦ 

Agradecimientos

 

Índice alfabético

►abuela cesárea

►adoración López

►Adriana

véase nota aclaratoria que la exculpa de toda la responsabilidad que pudiera tener en este lío.

►albertina

►albertito el del tuerto

Que muy posiblemente se estuviera limitando, en su escrito, a referir algo ya relatado por otros a raíz de la alusión hecha por doña Gardenia a quien desde estas páginas pasaría a la Historia… leer más

►alicia varela

►amada

Que se notaba a la legua que había copiado como una leona, que hasta con los puntos y las comas de manera que la Señorita Benilde, temerosa tal vez de que si leía hasta el final podría no ya descubrir el pastel, que eso no le importaba, sino encontrarse con una o con uno de más o de menos que le descuadrase sus cuentas, en cuanto hubo leído el primer folio dijo "muy bien, Valentina", y le puso un 9 pero porque la señorita Benilde nunca ponía un 10.

►anabela

►anastasia

Andrea

En investigaciones posteriores y sin que dejen de ser rigurosamente ciertas y contrastadas las indicaciones que proporciona en su escrito, se ha podido comprobar que existe un camino alternativo que resulta bastante más corto y menos intrincado. Ofrece sin embargo y justo es advertirlo el inconveniente de que, como sucede tantas veces en la vida, por el afán de abreviar nos metemos en complicaciones. Pero, una vez hecha la advertencia, el atajo existe, y ahí está.

►Ascensión

►Aspasia

Aceleradilla ella, aunque tenía su ingenio. Pero atropellada y poco detallista (o escéptica, a lo mejor, sabiendo que Teresita, la Ledesma, la iba de todas maneras a eclipsar con su pulcritud) que se comía el encabezado y ni se molestaba en presentar los trabajos un poco adornados.

►Begoña Parrado

También se conserva una foto en negativo cuyas páginas no habría sido posible localizar y posteriormente ordenar sin la inestimable colaboración del Sr. Pedreras, que tuvo la amabilidad de elaborar un índice detallado seguido, para una mejor comprensión de su contenido y posterior trascendencia, de unas notas. Ver más abajo.

►Bernardina la del quinto

►Bibiana

 Que ciertamente confunde a quien alcance a leerlo porque no parece lógico que en textos por lo demás tan idénticos — e indicándose en uno y en otro que pertenecen al diario de una persona que en ambos casos es la misma —la que aquí lleva el nombre de Licinia lleve allí el de Mercedes. Aunque siendo Chuchi la de Ampuero la que anduvo por medio vaya nadie a saber quiénes y bajo qué nombres no la trajeron y llevaron a ella misma de aquí para allá hasta terminar por —quizás con intención de dar gusto a Zoila, que no quería de ninguna manera prescindir de su Cristina; porque con la del tercero no había mayor compromiso,  tan ajena como era al mundo nuestro y a nuestros egos, y contar o no contar con su Tabina no desencadenaría sobre ninguno de nosotros la ira de ningún dios ni diosecillo ni musa ni musilla ni museja ni de (pues en definitiva esas eran las más temibles y con las que de verdad había que andarse con cuidado) ninguna de las madres — sencillamente suprimirla, de un plumazo, y que nunca más volviese a parecer hasta que, con el tiempo, se fuese difuminando en el recuerdo hasta olvidarla, por completo, como si no hubiera existido jamás. 

►bisabuela nuncia

Ver en pags.32, 33, 40, 41 y 106

►bisabuelo montano

Que muy  diferente de la bisabuela —que, esa sí, supo  como venimos de ver más arriba incorporarse a la modernidad y hacer incluso sus pinitos con los adelantos tecnológicos — y mucho más anclado él en sus propios tiempos… sigue

►brenda

►Brigidina

Que debido tal vez a que estaba interviniendo como suplente no se tomó su trabajo todo lo en serio que debiera y cometió este lamentabilísimo error, que se opta por no suprimir en atención a don Arnaldo y a su celebérrimo índice.

►calandra

►Calpurnia

Se ignora por qué colocó en el primer párrafo del manuscrito de Afrodita al que se nos remite desde el Indice (sí, de don Arnaldo) ese enlace que conduce “como puede verse” según indicación del padre de la tía soltera de la del tercero que, desconfiando de que “tan heterogénea patulea como somos los aquí presentes” — decía, señalando con el puntero allá  donde se hallaba lo que quisiera en cada caso mostrarles  y añadiendo, en alusión encubierta a los más distraídos como, por ejemplo, Ciriaquito, “y algunos de los ausentes”— prestara toda y al mismo tiempo atención a todo cuanto una atención tan exigua pudiera con la ayuda de los dioses ser prestada prefería, en evitación de males mayores o que alguno se le perdiera por el camino, darle todo a los chicos bien masticado. 

►Camila Pradillo

Que quejumbrosa porque la situación previsible (pero adversa, no lo olvidemos) se soltó de la mano de Primitiva y salió corriendo hasta sobrepasarla con creces, se vio recompensada y recuperó la fe en sí misma y en sus posibilidades cuando la señorita, una vez revisada cuidadosamente la aportación de doña Begoña, hubo - aunque no le tenía demasiada simpatía pese a que la de Balbuena sospechara tal como se lo relató a Leonor todo lo contrario - de reconocer que ella, Camila, había en esta ocasión sobrepasado (en cinco puntos, que los contó ella dando golpecitos con su bolígrafo) al tío de María Encomienda que alegó "pero el mío es más elaborado". Pero la señorita le contestó "ya, pero las cuentas son las cuentas y los números cantan". Y que para competir a base de elaboraciones sofisticadas se apuntase a alguno de esos concursos de cocina que tanto abundaban en la televisión.

►Carlos Moreno

►carmelo

Que no es el del dentista, aquel a quien el cuñado de Teresita Ledesma prodigaba requiebros y no se menciona en estas páginas sencillamente porque aquí no estamos para chismorreos ni para dar pábulo - que Basilia siempre decía "pábilo", pero todo el mundo sabía de sobra que era "pábulo" porque además se le notaba muchísimo - a las maledicencias del vulgo. 

►Cartesiano

►casimiro

►celedonia rueda

►Chuchi la de Ampuero

►Ciriaco del Valle

►Clamide

En Página 28 del manuscrito.

►Claudia Cifuentes

Que como era una chica muy inmadura y muy novelera que tenía unos conceptos muy disparatados del amor y de todas las cosas verdaderas de la vida real se embaló, muy seria, inventándose puntos y comas y todo lo que hiciese falta para dar credibilidad a sus patrañas, dando una versión de qué sucedió aquella tarde que nada tiene que ver con la que diese, mucho más sensato y con los pies bien en el suelo, uno de los hijos del guarnicionero.

►Claudia Retuerto

►clara navarrete

►clemencia

►Cleofás

►clodoaldo quijares

►Clotilde

Para más información acerca de ella consultar Foto de Gali y Matías (página 200)

►cora

►cósima ortiz

Todo cuanto se sabe de ella es que tuvo un pequeño papel en Velo de silencios, tanto en la versión apócrifa como en la aportada por Fanny.

►cristián gonzález

 ►Custodia Nuñez

Que a pesar del buen cartel de tolerante que había sabido hacerse con su eterno "esa es una forma ni mejor ni peor de hacer las cosas" a la hora de la verdad le parecía que lo mejor hecho era siempre lo suyo; y que el de Bermeral no es que estuviese mal o faltase a la verdad, pero que alguna que otra errata sí que tenía.

►dalia

►Damián

►danesa esposa de un primo del amigo del escritor

►daniel ramírez

►Dolosa

►don Alfredo

Un caso parecido al de Brigidina. Y es que, la freidora de la señorita Susi no se cansaría jamás de repetirlo, los suplentes, dijera lo que dijese "el Sursum corda no son de fiar".

►don aniceto

Su esposa se maravillaba y no sin razón de la facilidad prodigiosa que tenía para, además de confundirla a ella misma cuando salía del probador con las esposas de cualquiera de los otros caballeros que acudían a comprar no importa qué a grandes almacenes y salían igual que ella de los probadores, pegar la hebra - tan bondadoso - siempre con las más feas.

►Don Apuleyo

Cuya intervención no aporta nada nuevo ni arroja luz alguna sobre un mundo y unos hechos ya más que de sobra conocidos — sobre todo para los que habiendo pasado aun de refilón y sin pararse,  porque ya se sabe que no es casilla en la que exista posibilidad de ni tan siquiera tomar asiento, por el número 5 estén al tanto de lo que relatase doña Gardenia en su versión 10 y en términos prácticamente idénticos — y se sospecha, por lo tanto,  que no tuvo más finalidad que, hombre éste temeroso de Dios e hipocondríaco donde los haya, servir de engarce para a través de la foto que se nos muestra en su pie de página nº1 brindar a la Loli la oportunidad de un minuto de gloria que la forzase, quién podría saber, a (aunque nada más fuera como muestra de agradecimiento) no acordarse de él durante los próximos… tres o cuatro lustros.

►Don Arnaldo

►don aurelio

►don celedonio

►don cliptemestro

Que, ya porque fuera en extremo machacón o porque no las tuviera todas consigo en lo referente a cuán pleclara pudiera ser la inteligencia de sus alumnos, gustaba de ilustrar sus enseñanzas con ejemplos a todo el color posible y, en este caso en concreto, eligio el 255-0-255 no sin dejar de advertir que en los deberes para casa cada cual era libre de elegir el que más le gustase.

►don eliseo

Ver semblanza a pie de página.

►don gabriel

►don Heliodoro

Que con el primer párrafo y el afligido esposo demudado y tembloroso y deshecho en lágrimas, que era todo lo que se le pedía mientras entraba el regidor dando las instrucciones correspondientes a Sonia, habría cumplido dijo la viuda de Ampuero más que de sobra "pero este hombre, que me desespera, siempre se mete en más jardines de los que se le encargan". Aunque a ella, le explicó a la de Arrupe, "como tú comprenderás no es que me importe". Pero que qué necesidad tendría "este hombre" (se preguntaba), de meterse en tanto jaleo con los chiquillos, y con el padre y los abuelos y, para colmo, con la madre que que Dios la perdonase (a ella, la de Ampuero misma) pero le daba muy, pero que muy malísima espina.

►don Miguel

►don nicolás

Que mala persona no es que fuera, pero malas pulgas sí que las tenía, y aunque la trabajadora social que dirigía la terapia ocupacoinal trató de explicarle que no, que Albertito no había tocado nada aunque, como "es tan trasto y usted lo sabe o por lo menos a ratos, ¿porque habrá tomado su pastilla, verdad?, no se le ocurrió mejor cosa que llamar con el agua corriendo la atención para que vinieran a... bueno, ver si estaba usted bien ¿No lo entiende?

- No - dijo - no lo entiendo, ni tampoco por qué tuvo que venir el juzgado a descerrajar mi puerta. Que eso me da a mí en la nariz que...

- ¡Pues de ahí - la trabajadora, que vio el cielo abierto - el mal olor! ¿Ve como todo encaja?

- Pero no hubo manera de que entrase en razón y, enfurruñado, dijo "pues no quiero jugar más".

Y no quiso seguir hablando.

 ►don rodrigo

►don román

►doña abigaíl

►Doña Anselma

Que le reprendió diciendo "a ver si nos fijamos, jovencito, que tenemos la cabeza a pájaros" porque si es que no veía que ese le dijo él tenía que ir en letra the King and the queen en lugar de en calibri. Y Porfirio le echó la culpa a su padre que era, dijo, quien se lo había escrito con el ordenador. Y, por curarse en salud, "y la firma, doña Anselma, ya se vé que no está muy allá". Pero que su padre era un poco manazas.

►doña Aurelia

►Doña Begoña

►doña consola

►doña emiliana

►Doña Finita

►doña gardenia

Su versión de quienes somos que en su momento nos proporcionara  Sonsoles podía no ser (y en verdad no era) una de las más brillantes — o rompedoras con las ancestrales y tan arraigadas formas de versionar — ni exhaustivas o merecedora de ser tomada  por fuente fidedigna o capaz de calmar la sed ... (seguir leyendo)

►doña gloria

►doña Imelda la gobernanta

Doña Isidora

►Doña Loreto

foto aquí

►Doña Magdalena

Gracias a ella, y a su sentido tan poco práctico de la vida, y a su gusto por perder el tiempo, podemos - tantos años después (y cuando por causa de la gran cantidad de información acerca de todo de la que se dispone, que no da ni tiempo a enterarse bien de todo) - recordar quienes fueron personajes que, en su momento, hicieron Historia.

►Doña Merceditas

Que cuando teníamos un director de los antiguos, de los ya baqueteados en las lides de llevar la nave de la docencia por el proceloso mar de los trimestres y las evaluaciones con las exigencias y servidumbres que ello conlleva, de los que no angustiándose por cumplir o no cumplir el programa no se convertían en auténticos tiranos, se explayaba ella en disertaciones filosóficas y nos hablaba de cosas que ninguna de las otras señoritas mencionaba. 

►Doña Mimí la funámbula

►doña Olaya

►Doña Patricia

►Doña Patrocinio

Soprano ella - o soprano al menos si hemos de dar tanto crédito como a cualquiera de otras tantas versiones que circulan por la red de "Quiénes somos" a la que fué remitida a esta administración por Begoña Parrado - que, quizás un poco apurada porque aquel día terminase muy tarde su ensayo de Tosca, llegó con la hora tan pegada que por salir del paso sin perder la vez se limitó a copiar a Doña Osoria. Luego, cuando la señorita le afeó su conducta y le exigió algo de su propia cosecha, se inventó esto que, hay que decirlo, le gusto mucho a la señorita y hasta la felicitó porque, dijo, queda muy elegante en un escrito eso de poner dónde estaba uno cuando lo empezó  y cuando lo terminó aunque, dijo también, cuatro años y medio largos para una sola página le parecía a ella un poquito exagerado.

►Doña Pura 

Sus afirmaciones podían ser, como las de tantos y tantas otros u otras, todo lo cuestionable que se quisiera o que las circunstancias puntuales recomendaran como lo más deseable y, siempre, sin incurrir en excesos innecesarios; pero en lo referente a Abisinia no había lugar a objeción ni a tipo alguno de réplica porque - y aquí doña Merceditas se mostraba del todo inflexible - si "otras podéis" (decía, y alargando más de lo que la normativa exigía la "s" de "otras") comparecer con "vuestro propio perro y con independencia de que se trate de un dálmata o un chiguagua o un schnauzer", no veía ella, y más teniendo en cuenta unos derechos humanos que por definición a los canes no asistían, por qué no iba a permitírsele a la anciana rendir tan inocente homenaje a la que sería por siempre en su recuerdo su tata de toda la vida.

►Doña Regina la soprano

Que habiendo fallecido don Gabriel sin dejar descendencia tomó, ella, el testigo del finado, que como había además jugado sin portar distintivo dejaba a la cantante las manos libres para elegir el propio suyo que, por cierto, guardaba - bordado por las monjas del convento en el que se criara y creciese su madre (seguir leyendo) tras ser abandonada en el torno - en uno de los cajones de su cómoda.

►doña uli

 ►Doña Virtudes 

►Dori Ercilla

 Aparte de que Eleanora del Carpio no le tenía mucha simpatía y de que escribió un relato corto titulado Foto de "rameras", no se sabe de ella mucho más de lo que se puede apreciar en dos alusiones hechas una por la Retamales (en pie de página) y otra, algo más extensa, por el bisabuelo Montano. 

►dorotéa

►drusila

►Edelmira

►El abuelo Crisóstomo

Que era un bendito, o así al menos es como se lo describe aquí  (concretamente en la página 32), y que sentía (por lo que de su descripción se desprende) rechazo por todo lo que fueran propiedades.

►el abuelo de dalia

►el abuelo de josefina

►el ama de llaves de un operario informal

►El asador de castañas

Que desempeñaba su cometido para la sobrina de la de Arrupe cuando, la víspera de su boda, fue sorprendida por la Loli.

►El brasileño

►el calzador de la zapatería del padre de Carmela

►el camarero

Que, como tras haber revisado cuidadosamente toda la página y todos los archivos que contiene no hemos encontrado otro que el que limpiaba el mostrador en el bar desde el que Anselmo hablaba con su esposa a través del móvil, damos en suponer que es a él a quien se refiere el remitente o, en su defecto, el sobrino del guarnicionero que el lector encontrará resaltado en el texto que va debajo de Olor a Membrillo. Pero ante la duda - y la sospecha añadida de que todo esté siendo un invento - se opta aquí por no publicar su intervención y se remite (a quien deseara conocerla y a nadie más) a buscarlo en el listado del susodicho sobrino,

►El cartero

►el chico de las fotocopias

►El crío de la freidora de las de Gordillo

►El despertador de la señorita Susi

Que siempre se preguntaba al levantarse por qué no había tenido él la suerte de que le tocara la hora de la siesta, que después de comer, camino del bar a jugar la partida, "con desviarme cuatro pasos lo tenía hecho sin esfuerzo ninguno".

►el desinhibidor de frecuencias continuas

►El entrechocar incandescente de pálidas sombras de destellos

►El equipo de búsqueda de un drama al que se le había perdido la pista la noche anterior.

►el equipo editorial

►el guardián de la ora

Se le puede ver más arriba, en foto de grupo junto a su esposa (Clotilde) y junto a otra esposa (que no es la suya) y la adivina y la cuñada (que no es suya tampoco) y la scrpt y su suegra (esta sí de él, no de la script).

►el hermano mayor de elías vinuesa

►El hombre del camión

►el jefe de estación

►el marido de kalyca

►El marido de Remedios

Hombre de pocas palabras a la hora de verbalizarlas por, al parecer y según Fanny, tener que soportar los arranques de su temperamental esposa cada vez que el pobre hombre abría la boca; pero de muchas y plasmadas con bastante rotundidad cuando, a solas por la tarde si ella tenía sesión de espiritismo y podía eludir el acompañarla, se desfogaba despotricando con su letra vehemente contra todo lo divino y lo humano. 

►El mentor del señor Cremades

►El padre de Porfirio

►El panadero

►el padre de la tía soltera de la del tercero

Se le puede ver aquí - en el primer párrafo de la página 2 - en instantánea tomada en periodo de vacaciones cuando, lejos (según se desprende) del texto en el que se nos relata cómo conducía a sus pupilos por los intrincados vericuetos de estas páginas hasta colocarlos sanos y salvos delante de las cuitas, o pesadillas, o fantasías de una Gisela enajenada o deprimida, dedicaba su tiempo a solucionar sus propios problemas con la justicia.

►el paragüero de la señorita susi

►el patriarca de la familia de cíngaros

►El pescadero

►El primo Andrés

Muy imaginativo él, tanto que las creaciones de los demás siempre le resultaban aburridas, faltas de color, o véase cómo en el relato de Fanny - ver más abajo y en azul, no más arriba y en rojo, que ahí ya podía estar siendo una Camila u otra Crotalia de las que por conservar un orden no nos vamos a ocupar de momento - puso objeciones a la peripecia de la comida del día del cumpleaños de Roberto expuesta por una neófita voluntariosa pero (y eso habría de considerarse en su descargo) aun inexperta.

►El que reponía los vasos desechables de la máquina del café

Que era un hombre más bien tímido que apenas cruzaba palabra con nadie. Pero aquel día andábamos escasos de personal masculino porque se habían marchado casi todos a jugar un partido de fútbol contra los del Animas Benditas y doña Umbelina le pidió si por favor nos podría hacer ese favor que eran, "total" le dijo "apenas una veintena de palabras, dieciocho para ser exactos" (le especificó por animarlo) y que le quedaríamos muy agradecidos porque sin su inestimable colaboración don Heliodoro, tan mayor y tan delicado que estaba, se sentiría muy frustrado sin su pie, que lo tenía en las judías con chorizo. Y aunque sin gran soltura y muy nervioso, que se le cayeron los vasos cuatro o cinco veces, accedió pero comiéndose el "continuará", que dijo que eso ya no y que una y no más Santo Tomás.

►el registrador de la propiedad (de maría eulalia)

►El repartidor de pizzas yerno de la nieta de doña Regina

►el rizador de pestañas de mariló

Que se puso el pobre un poco colorado y hasta tartamudeó, avergonzado de por aquello de no desvirtuar las palabras de la señorita allí, en el estrado y frente a un auditorio tan grandísimo, decir lo de la subvención cuando su voluntad hubiera sido permanecer en el anonimato.

 ►El segundo secretario

►El señor Cremades

Que como buen pupilo de su mentor había aprendido a llevar una relación detallada de todas las partes que se cruzaran en su camino y a su criterio estuviesen manteniendo unos vínculos que conformaran un todo.  En este caso se nos muestra la secuencia completa...leer más

►El señor Pedreras

►el suplente de gervasio el de la satrería

►El tapicero de las Sousa

Y es que vivía, pobre hombre, obsesionadito perdido por la Loli, que no se la podía quitar de la cabeza ni de noche ni de día ni en el taller clavando una simple chincheta; que todo el día a vueltas con la Loli y dando la tabarra de tal modo que  a su mujer, la tapicera, la tenía ya amargada y tan hasta la coronilla que se lamentaba, con las vecinas,  de "no sé de verdad qué voy a tener que hacer con este hombre".

►el tenedor de libros del señor pedreras

Personaje no propiamente esencial pero que se incluye en este Sumario atendiendo a los ruegos del señor Pedreras, que elevó súplicas a las autoridades competentes y plegarias a las alturas aduciendo que siempre había sido su tenedor de confianza y que no se hallaría a sí mismo si hubiera de poner su biblioteca en otras manos. Así que por no oírlo, que el señor Pedreras sabía ponerse muy pesado, se accedió aunque con la condición inexcusable de que había de hacer alguna aportación personal; él decidió, así las cosas, echar mano de un destornillador — que según los tres primos (ver más abajo) no nos hacía maldita la falta pero se aceptó para no entrar en discusiones — que utilizó como arma arrojadiza contra los curas, con los que se llevaba a matar.

►El tío de María Encomienda

La señorita fue dando un golpecito en cada renglón con la punta del lápiz y contando 1, 2, 3 y etcétera hasta nueve y dijo complacida que si después de comprobarlo ella personalmente no encontraba ningún salto aquí ni cabo suelto allá le pondría una buena nota. Pero que la calificación definitiva no se podía saber hasta no haber visto en qué lugar quedaba en el ranking.

►el tipo delgado que apoyaba a la mujer del carro

►El último bastión de escepticismo

 que habiendo llegado  a la meta tan campante, pensando que para qué apresurarse sí total el puesto lo tenía garantizado, no podía dar crédito a los jueces cuando le dijeron que no, que el último no era él, que quedaba por llegar una patulea de como cuarenta y tantos centenares que, al parecer y según informaciones recibidas por satélite desde el dron de seguimiento, se habían sentado en un claro del camino asegurando, todos y cada uno, que de ahí no se moverían “porque, oiga, que no he hecho yo un master en Harvard ― le decía un bastión de cejas muy pobladas a otro con bastón y pajarita ― y me he doctorado a base de mucho estudiar y sacrificarme para, ahora, venir a resultar que me quieren arrebatar la plaza” y que “así las cosas, caballero”, le explicó con amplia sonrisa el portavoz del jurado, lejos de lo que él pensara, estaría en lo más alto del podio luciendo la medalla de oro porque “y alegre esa cara” había llegado “dentro de su categoría, entendámonos; que en la clasificación general la competitividad va en cabecera” el primero.

− ¿Pero están ustedes seguros de que esos que vienen rezagados son de escepticismo?

− Totalmente.

Y que si no lo serían ― asiéndose en su decepción a un último resquicio de esperanza ― de los Hijos del Sol, o de la resistencia indígena en general, o contra el nazismo, o de la guerra fría o...

− Que no, que no; que estamos hablando de escepticismo. Y el último no es usted.

►El vecino de la izquierda de Otilia Roca

►El velador de los sueños de Amada Asís de Jaula

►El ventilador de la señorita Susi

Añade, de su puño y letra en página aparte, que por extraño que parezca existe documentación al respecto de unos hechos sucedidos 84 años después de la fecha que figura en el escrito; y en efecto según crónica publicada en el periódico el Mundo tuvieron lugar unos sucesos (ver aquí) que recuerdan lo que Gisela escuchó en la radio aquella mañana de domingo.

►El vestidor de la señorita Susi

►Eleanora

►Eleanora del Carpio

►Elisa la de los mojicones

Que sí, la hizo ella y no le salió del todo mal, aunque una carpeta tan sencilla la habría podido hacer hasta el mismísimo Ovidio; pero su verdadera especialidad era enojarse - "como una verdadera madre o acordaros" decía la señorita Emérita (y nos solíamos acordar, por no enfadarla) lo bien que, según ella, nos lo contó Begoñita (la Parrado) si bien (que eso también lo reconocía la señorita Emérita) su actuación resultaba un poquito carente de realismo porque, a diferencia de Susanita o Socorrín, no le hacían daño los zapatos (que era cierto, como tenía aquellos pies tan pequeñitos) y eso, se quisiera o no, restaba a la escena un punto de dramatismo - con los tíos Astolfo o Emiliano "pero de esos olvidémonos de momento", cerrando la  señorita su propia carpeta y echando una ojeada al reloj de sobre el encerado, porque en el caso concreto que nos ocupaba era exactamente con Gonzalo.

►eloy acuerdo

►emiliano

►Encarnita la de Balbuena

►ernestina

►Espécimen nº uno

►Estanislao

►Esteban Carrizosa

Aparte de la secuencia que puede seguirse aquí ampliada no hay más rastro de él que una alusión de pasada en una versión mínima y un correo enviado a Afrodita que puede leerse en el índice de don Arnaldo. Se tiene sin embargo una vaga idea de que también Victorianito lo conoció.

►Estefanía

►Estrella

Trastornada con la obsesión por su difunto esposo aseguraba que se lo había dictado él en persona, es decir en espíritu, poco tiempo después de no haber logrado y a pesar del mucho empeño que puso salir victorioso de la lucha contra la muerte. Y que el señor del escudo y la espada era él.

►etelvina

"¿Adónde vamos?" era una pregunta a la que ella respondía con un "no tengo ni idea";  pero al percatarse de la mirada de desaprobación de doña Verónica, tan adusta, se esforzaba un poquito y agregaba... ver el resto

►Evaristo del cuervo

Se lo mandó por correo a todos sus contactos del gmail y del facebook y de todas partes, como le gustaba tanto juguetear y hacer experimentos. Y no contento con eso lo imprimió y lo echó por todos los buzones del vecindario que anduvieron alborotados (los viejos, sobre todo, como suelen ser tan suspicaces) cuchicheando si no serían mensajes cifrados de gentes de otras galaxias que los enviaban para estudiar nuestro coeficiente intelectual.

Fanny 

►felipe granados

►Felipe ledesma

Tan similar, este esbozo suyo,  al “Esperando a Calíope”  de Valentina Luján — subir a Deliquios y consultar el índice — que siempre persistirá la duda de cuál de los dos es el verdadero autor; aunque a la vista de que el texto que aquí se nos muestra tiene anotaciones y mucho más aspecto de estarse tratando de un borrador nos sentimos inclinados a pensar que se trata del original. Resulta, sin embargo, muy difícil el demostrarlo puesto que quien lo registró fue Valentina.

►Fhbeaoh

Resulta bastante evidente que ateniéndose en puridad al texto nunca pudo ser alguien con semejante nombre quien lo escribiera. Se sospecha por tanto que debió de tratarse de algún bromista (o envidioso) que,  valiéndose de que el verdadero autor debía de ser anónimo e imposible de localizar — la suposición se basa en que la única referencia es un botón negro encontrado en la caja de galletas —,  lo utilizó para dar un poquito en las narices al primo Andrés.

Fidela

Que, no habiendo constancia de que su existir tuviese entidad más corporea que la que le confería el empeño de don Lorenzo, debió de ser eximida de la obligación de comparecer, motivo por el cual figura ella en el índice de don Arnaldo, perfectamente localizable en el lugar que por orden alfabético le corresponde, pero no aparece el contenido de su intervención.

►Florita

►fuensanta

"Con ella le pasaba a Doña Pura, la pobre, un poco lo mismo que con Maximina o con las Montesclaros; que después de tantas vueltas (y esta era ya la séptima) como había dado la historia, y pasado por tantas manos y por tantas bocas... Pero a pesar de estos pequeños desajustes, y a estas alturas, es de suponer que ya todo el mundo tenga claro quién era  Abisinia y quiénes Visitación o las Fuenfría". Solía decir doña Uli, tan optimista siempre.

►gasparín

En la nota al final puede verse una de esas “notas de las palabras” que ellas mismas — con razón la señorita Acracia las detestaba, entrometidas y enredadoras — se tomaron lo que parecía la molestia de recopilar en un índice, en orden alfabético y todo, hasta con su esquema; pero debe de ser que se cansaron e índice y esquema se quedaron a medias. Aunque de esto ya se habrá percatado quien haya visitado Páginas sueltas y, una vez ahí, bajado hasta de las palabras.

►Genoveva

►Georgina

Que como cuando lo del catarro de Albertina la señorita Ernestina no la dejó que lo adornase se desquitó - tan soberbia que era y tan vengativa - colocando una orla espantosamente hortera al retrato de mamá. Aunque a ella, a mamá, no le importó.

►gerardo

►Germán Mancuerna

Propietario de la tienda de ultramarinos.

►gervasio el de la sastrería

►Gisela

►gracia clotilde espinosa

Que, como decía la tía Melinda que tanto le gustaban los pareados, fue siempre muy fantasiosa.

para ver su firma pulsar aquí

►gutierrez

►Hadiya

Esta Hadiya es la tía de Adoración; y Adoración dice que, al menos que ella sepa, su tía nunca vivió en Madrid ni conoció a ninguna señorita Alejandra. Pero de Adoración, después de "la faena que nos hizo" dijo Felipe - el segundo, sí, y muy dolido por cierto - lo más prudente en lo sucesivo iba a ser no fiarse.

►Hegurpl

Personaje bastante primitivo (como tantos otros, por otra parte), que en opinión de Ursina - tan culta como podrá recordarla todo el que la conociese - era una criatura "exasperantemente proclive a angustiarse". Veanlo aquí, por poner un ejemplo.

►hersilia (pag.385)

►horjuwy

Personaje no menos primitivo que Hegurpl y, al parecer, muy bondadoso, incapaz de comprender por qué alguien podía hacer o decir algo de mala fe o por fastidiar. Véanlo, si quieren, aquí.

►honorina la huérfana

►Hubo quien

Personaje de transición para una época de transición - ver nuevo párrafo aquí - que no tendría por qué haber existido si, como nos relata Uhlkthñ (ver más abajo), los acontecimientos no se hubieran precipitado por causa  de la aparición de las palabras que como muy bien lo expresó la señorita Acracia (ver más arriba, en páginas sueltas de las palabras) todo lo lían y todo lo embrollan.

►Interrogante pálida y huesuda

►Irene espelosín

 

Explicación en

de la caja de zapatos.

 

 

►Isidrín

►Jacinta

►Jara Carvajal

Que no del todo satisfecha con la respuesta que el hijo de la señora del abanico, que distraída tal vez por estar mirando la televisión se colocó por error detras de una mujer corpulenta de la segunda fila y ahí se quedó ya para siempre, diera a la pregunta desdentada que tanto disgustó a la señorita Violeta, quiso, tal vez porque las Carvajal fuesen (todas ellas) en exceso exigentes y ésta, en concreto, no poco quisquillosa por añadidura, complicar más la cosa preguntando con qué casilla habría que rellenar el distintivo considerando que en Cástor Y Polux, y una vez recogido por Colmenero el testigo que por razones o desconocidas o de índole tan personal que mejor no airearlas le entregara Ascensión, a Raúl le hubiera salido un cuatro.

►Josefina

►Júbilo (el de una expresión que puede verse más abajo)

►Julián

Que tan comedido, tan atento siempre a utilizar la palabra justa (ver aquí, en página 6), se quedó también él algo escandalizado con aquella turbia historia, aunque glamurosa, de la hermana de don Apuleyo de la que (dicho sea entre paréntesis) jamás se hablaba.

►kalyca

►kgyaert

Personaje que, no menos primitivo que otros como Hegurpl o como Horjuwy, progresó adecuadamente y supo, por lo que puede apreciarse en el documento de referencia, adaptarse a los nuevos tiempos y a las tecnologías de vanguardia.

►krzysztof

►la abogada que lo que debía suponerse que iba a hacer era arreglar los papeles al novio de la psicoterapeuta.

►La abuela Zita

Que no le faltaba razón, porque se comprende - argumentaba Cleofás - que un mismo jugador no puede estar en dos sitios a la vez llevando la misma insignia; pero, el neutralizador de tinte para el cabello de la tía viuda de las de Vinuesa que a ver - decía - quién le echaba un galgo al que metiera el gazapo o hiciese trampa.

►la calculadora de la señorita susi

Muy buena ella sumando y restando y hasta dividiendo y sacando raíces cuadradas y tantos por cientos, pero Infinitamente menos detallista que el señor Cremades a la hora de organizar un índice e incluso menos que su mentor (que no llegaba, como puede ver cualquiera que se fije un poquito, a la suela del zapato de su discípulo); pero sí casi tan minuciosa - poco, en verdad, pero minuciosos ambos (por expresarlo con no menos delicadeza de la que se aplica para calificar de "poco agraciada" a una mujer francamente fea) - como el señor Pedreras.

►La camarera de siempre

aquí se la puede ver

►La capitana

►La chatarrera

 buscar aquí

Nota: Fue un personaje muy secundario - por eso no va marcada en azul - cuyo único mérito consistió en ser la madre de Albertito el del divieso. 

►La cocinera de don Atiliano

Que por más triste que pudiera estar, o aunque aquel día y por cuestiones de organización o por no tener que alterar la programación el papel de Germán Mancuerna lo estuviese haciendo la niña de las trenzas, se partía literalmente de risa cada vez que, mientras esperaba que le tocase la vez para pedir su par de filetes de añojo, lo escuchaba decir aquello de "con el cabello al viento" cortando rodajas de salchichón.

Y es que, eso había que reconocérselo aun y a pesar de sus defectillos y que de vez en cuando se le quemasen las lentejas, "esta Clotilde - elogiaba Felipe el Segundo - es muy, pero que muy profesional".

►la corriente alterna de la freidora de la cocinera del tenedor de libros del señor pedreras

►la Cuervo

►La cuñada de la de Zabala

Que bien podría estar siendo, pese a lo muy aventurado que resulta el suponer que don Gabriel fuera a morir precisamente el día de los difuntos - ver señorita Benilde (en verde para no confundir con la abuela) en el Listado del sobrino del guarnicionero que se encuentra en el texto de Olor a Membrillo - pero tampoco debe descartarse de plano, la prima pecosa de la Antúnez que, por otra parte y más considerando lo muy aficionadas que son las adolescentes a disfrazarse y sobre todo en la noche llamada de Halloween, estaría siendo la más indicada para ponerse, como se puso, hecha un basilisco por tener que participar sin insignia. Pero a falta de pruebas contundentes vamos a no complicar las cosas y a quedarnos con que fue ésta, la cuñada, la que tomó el testigo del finado y con que si protestó también lo suyo, que en verdad lo protestó, no fue por eso sino porque lo de "un texto un poco largo" era una forma un tanto eufemística de irla haciendo a la idea de que podía dar el resto de la tarde por, como decía la criada vieja, "echado a perros".

►La cuñada de un periodista que trabajaba en inmigración

►La de Arrupe

Porque aunque era una de las más viejas era sí lo bastante moderna para no saber cómo era nuestro mundo ni quienes lo habitaban en el Inicio, pero también lo bastante antigua para no haber alcanzado a conocer cómo es ahora ni los personajes que lo habitamos. 

►la de Bernoulli

Se supo, por Basilia cuando nos contó cómo se enjugaba enternecida las lágrimas con el pañuelito de doña Madalena, que no era tan fría, tan inaccesible, tan complicada como la mayoría de nosotros, rematados ignorantes "poco aplicados, que nunca llegaréis a nada" - enfadadísimo don Farabundo - la suponíamos..

►La de brumoso

Clienta ella de la tienda de ultramarinos  de Germán Mancuerna.

►la de durán

En algún momento se llegó a considerar bastante en serio si hacerle el vacío y no invitarla más. Pero como tenía cara de acelga y los ojos enrojecidos siempre y un poco llorosos se acabó transigiendo porque para el catarro de Albertina venía, dijo Ursina, como anillo al dedo o - si la que tenía que decir era Basilia- pedrada en ojo de boticario.

►la de nernst

 ►la del tercero

La Verdaguer, con tan buenísima cabeza y tan fiable para todo lo que fueran cálculos, tan sería y tan aplomada — y tan serena cuando se hallaba lejos del ambiente lectivo, fuera de las aulas y del influjo negativo de las señoritas a las que con tanta frecuencia exasperaba y, ellas, en justa compensación, irritaban forzándola a sacar lo más ácido o retorcido de su temperamento —, no era capaz de encontrar explicación… seguir leyendo

►la descalzadora de la bisabuela nuncia

►la detectora implacable de carcomas

►la doncella de emérita

►la esposa de don aniceto

►La fisioterapeuta

►la freidora del abogado que fue ingresado de urgencia con peritonitis

►La Gorgondiola aficionada a las películas musicales

►La hermana del panadero

►La hermana mayor de una contestación revoltosa

►la hora de la siesta (que llegó con mucho retraso)

Y Yo se mosqueó porque, dijo, "¿no me podía haber tocado alguna otra más espabilada?". Pero el despertador  de la señorita Susi le dijo "jovencita, no sea tan protestona que hay que saber conformarse con lo que el destino depara, ¿o se cree usted que a mí me gustan los madrugones que tengo que pegarme?".

►La hora previsible y exacta del reloj del vestidor de la señorita Susi

 

Pero quien ande intentando localizar textos de Lola lo mejor que puede hacer es ir directamente al costurero y allí buscar esta barra de labios

porque ésta, tan obsesionada con la exactitud, se pierde en detalles innecesarios.

 

►La joven de las botitas

Esta, que parecía tan modosa, se adhirió en infame y afrentoso contubernio con Remedios de la Cortina y el panadero – por no mencionar a toda una caterva de elementos subversivos que los secundó - a la causa de Afrodita, falseando la autoría de una obra gráfica que, si Piluca Menéndez estaba en sus cabales después de tantísimas putadas que le hicieron, para nada le pertenecía.

►La Loli

Escrito así, blanco sobre negro de su puño y letra. Y no mentía, no; que era un dechado de vitalidad y de gracia y desparpajo y aquel color, y aquella frescura y la alegría que emanaba de todo su ser cuando apenas amanecido ya se la podía ver con sus tacones repicando sobre el empedrado y canturreando, feliz, encantada de acudir sin pereza y con la mejor disposición del mundo allá donde su presencia se hiciera necesaria o tomase todos los visos de ser inminente. 

►La madre de Cora

 Que cuando la niña fue diciéndole que la señorita Berta le había escrito una notita intimidatoria en su mote para una chapuza amenazándola con “advertirte, mamá, de que me suspendería” se puso hecha una furia y los zapatos, y el abrigo y los guantes, y sin ni desenchufar la plancha ni apartar del fuego la olla exprés salió por la puerta escopetada dispuesta a “cantarle la gallina a ese cacho pécora” que se iba a enterar de quién era ella.

►la madre de germán mancuerna.

►la madre de krzysztof

►la madre de la verdaguer

►la madre de luis angelito

►La madre de una contestación pequeña

Que la chiquilla, la hija, se agarró una pataleta monumental porque quería ser ella quien respondiera. Pero la progenitora, entidad autoritaria y lo bastante adusta y carente de psicología como para hacer de menos a sus hijas delante de todo el mundo sin importarle un comino causarles un trauma, le quitó la palabra sin contemplaciones aduciendo que la pregunta de la Carvajal era demasiado capciosa para para una criatura tan poco baqueteada e inocente.

►la madrina de la prima Emérita

►la maquilladora hermana de Tiberio

►la más corpulenta de las navarrete

►la memoria algo desordenada e inconstante de albertito el del tuerto

►La menos paliducha de las Montesclaros

►la mediana de las barbadillo

- ¿Y podemos saber — preguntó sor Corazón Contrito contando con sus dedos regordetes — cómo llegó nuestro insigne escritor desde la casilla 29 a la 37?

- Pues porque allí, a la salida justo de la ciudad — respondió la Barbadillo —, le salió un 3.

- ¿Y? — La sor.

- Pues que en la oca de agua de los ángeles le salió un 1.

►La menos corpulenta de las Fuenfría

►La mirada crítica de don Eliseo

►la mujer del carro

►La multitud apiñada en derredor

►La Neófita

Aquí hemos de entender "neófita" como - según definición del diccionario de la RAE en su vigésimo segunda edición - "persona adherida recientemente a una causa, o recientemente incorporada a una agrupación o colectividad" y no suponer, sin fundamento alguno y no existiendo argumento que pudiera inducir a tal error, que la mencionada se hubiese convertido a otra religión o ingresado en un convento ateniéndonos - nosotros, por contra y en estricto rigor - a qué se desprende de lo que (si don Arnaldo llevaba bien sus cuentas o no era él mismo un novato que se pudiera confundir o un tarambana que hiciese las cosas de cualquier manera y sin fijarse; y no hay motivo para albergar tales sospechas) ella misma dejase patente de su en cierto modo comprensible inexperiencia de la que, por otra parte, no debemos extrañarnos puesto que fuimos oportunamente advertidos por - como sin duda  diría la señorita Alicia (y sin que para nada esté siendo nuestra intención el remedarla) - "nuestra querida Fanny".

►la niña de las trenzas

►La pavorosa cortedad de una distancia

►La pinche

►La planchadora de enaguas

►la prima emérita

►la prima viuda del conde de la calzada

►la prima angustias

Se la puede encontrar en la página 98 de Cuázules pero no en el manuscritoManuscrito.

►la querida de don graciliano el contratista

►la rebolledo (mauricia)

►La Retamales

►La sacacorchos de la señorita Susi

►la secretaria

►La señorita de una agencia de viajes a las islas Caimán

►la señorita pimpinella

►la tapicera

►La tía abadesa de las de Torresbravas

►la tia abuela rosa julia

Ir a foto de voces en blanco y negro para ver semblanza.

►La tía Cándida

Aunque ni de ella ni de Sonsoles se conocen más que datos muy imprecisos existe una cierta tendencia a suponer que fueron contemporáneas o que al menos pertenecieron a la misma escuela, dada la similitud que puede observarse entre sus respectivos trabajos (en determinados rasgos) y la alusión que una y otra hacen a una tal Balbuena que parece evidente que se trata de la misma persona en ambas redacciones.

►la tía Pretoria

►la tía soltera de la esposa de don aniceto

►La tía viuda de las de Barbadillo del Alcornocal

Fue una de las afectadas por el correo de Evaristo del Cuervo. Llegó a estar tan desquiciada y padecer dolores de cabeza tan frecuentes por culpa del dichoso mensaje que la madre - consultar sota de copas,  "valet de coupe" (que doña Uli gustaba de decirlo en francés) en caja de zapatos para mejor comprensión de este párrafo - tenía que ir un día sí y otro también, ya todo preparado y a punto de levantar el telón, avisando de que buscásemos a la de la floristería para que la sustituyera. Y, para complicar las cosas, el archivo era (es) para descargar. Vamos, que todo un lío.

►La tía viuda de las de Vinuesa

►La tía viuda de las Suances

►La trabajadora social que dirigía la terapia ocupacional del asilo donde los sobrinos habían recluido a don Nicolas.

►La Verdaguer

Bastente menos cursi que la Cifuentes, pero infinitamente más retorcida. 

►La Voluntad no ferrea del todo pero sí muy cabezona de Anselmo el registrador

►La voz del panadero (tratando de evadirse de sus manazas)

►lagartijilla de los andurriales

►las de calzada

►las de churruca

►las de fariñas

►las de maluenda

Que como eran tres y muy bien avenidas y se encubrían las unas a las otras no hubo manera de poder averiguar cuál de las tres fue la que organizó el desaguisado que formaron cuando sin querer - porque tuvo que ser sin querer porque formales y bien serias para lo que fuese su responsabilidad sí que eran - mezclaron los folios. Así que todo el mundo hecho un lío, sin saber ni a quién tocaba ni adónde había que ir.

►las de recuero

Que como cayeron de patitas en el 6 que además de ser casualidad era lo más lejos que se podía llegar  así de buenas a primeras nada más incorporarse al juego se pusieron como locas de contentas y dándose besos y abrazos pensando que el segundo puente bien podría ser un trampolín que les hiciera dar un salto espectacular que nos dejara a todos con la boca abierta; así que se marcharon corriendo y sin querer pararse a tomar nada y, sí, debía de ser que estaban en racha porque allí les salió un 2 que las mandó a la tercera oca; de allí a la cuarta y, con un 4 que les salió, se plantaron como quien no quiere la cosa en un periquete en el 22.

►leonor la del cuarto

►licinia morera

No existe constancia de que fuera ella quién envió el archivo, ni si era su deseo que figurase incluido en esta página, pero como lleva al pie un par de frases que, caso de que el archivo se suprimiera, resultarían incomprensibles, se conserva y se adjunta con la advertencia de que tras largas investigaciones logró averiguarse - el equipo de documentación de está página está formado por verdaderos sabuesos - que las tales frases parten del archivo al que se llega (de ahí lo de los sabuesos) yendo a esta imagen del álbum de fotos y pulsando en el título de la mencionada imagen.

►Lola

►lotario

►luis angelito

►Luzmila

►maimónides

►Manolín

►María Eulalia

►marta cuervo

►Mercedes Agudo

►Micaela

►Milena

►Miranda Hilar Gaté

Circularon rumores, en su día - que "día de quién" en realidad a juzgar por las explicaciones de Lotario - de que era la conocida como Mariví la de las espinillas; pero con tal afirmación parece entrar en conflicto el hecho de que según otros rumores que también circularon (aunque más despacio y haciendo musísimas eses) esta tenía un cutis muy bonito. Avala sin embargo al rumor primero (de los aquí reseñados, que fuera de aquí vaya nadie a saber de chismorreos) cierta similitus en el estilo entre este comentario que aquí se muestra y otro (igual de disparatado, algo parecido a un poema en cierto modo) que el lector podrá leer subiendo a Réplicas y buscando ahí a Mariví o, en su defecto, a Otro.

►Myhsbk

Posiblemente el mismo gracioso (o envidioso) que ya encontramos en Fhbeaoh. Lo imaginamos así porque como puede verse el formato del archivo es igual  en los dos casos dándose, además, la circunstancia añadida de que (cómo allí la referencia era el botón negro en la caja de galletas) la única referencia aquí es un cenicero de metal en el baulito. En fin, que demasiadas coincidencias…

►Morales

►Nimia

Era alta, fuerte, vistosa y espectacular  ver en detalle en página 15

►Nines

ver retrato (con leyenda) aquí

►Noé

►Noelia

Que la Verdaguer negó por cierto haber cometido nunca semejante tontería que le parecía además una pérdida de tiempo que no conducía a ninguna parte. Lo que en opinión de los más suspicaces ya era una forma de reconocer aunque fuera en un lapsus su culpabilidad; ya que ciertamente y pese a parecer que sí en una primera ojeada, esta sucesión de nombres no conducía a parte ninguna.

►noemí

►Nufñre

Que para su tiempo y su época y para tan "poquitos posibles" según expresión de la criada vieja "como con los que aquellas pobres gentes podían contar"  sería, nadie lo duda, una criatura con una mente y una imaginación muy excepcionales; pero decir que ahí no había ninguna flecha era algo que, por más que a la señorita la irritara, hacía que los chicos se tiraran por los suelos retorciéndose de la risa.

►obdulia

Para ver el lunar en el lóbulo de su oreja derecha ir al rey Baltasar en el costurero de mimbre.

►olivia

►Olor a membrillo

Ir aquí y buscar al sobrino del guarnicionero, y ahí lo verán o,  si no tienen ganas de leer lo de los zapatos del muerto, pueden aprovechar ya que están en el mismo listado para, en el alcalde, ver el archivo verdadero con el que Puntoicoma está (es decir "con el que no es") tan confundido.

►Onésimo

Don Miguel le regañó porque le había dicho que pusiera un hipervínculo y luego "mira", le dijo "has puesto dos". "Sólo he puesto uno, don Miguel", le contestó él, "el de la puerta que a la sazón". "Ya" - don Miguel - ¿pero del de que eran poco más de las nueve y media qué me dices?". Y le contestó muy tranquilo que cómo no se veía no se lo contara. Don Miguel se rascó la calva y musitó "este chico..."

►osoria escalante

►Otilia Roca

Que dijo que a lo mejor la que se había confundido de marco y de unicornio habría sido "esa tal Melibea", pero eso no era posible porque no hay más que ver el marco y el unicornio suyos para darse cuenta de que otros defectos tendría, pero también muy buenísima cabeza.

►Pablo Munguía

►padre de la danesa casada con un primo del amigo del escritor, alto funcionario del ministerio de industria en Nuuk (Groenlandia)

►Pepe Garrido

Tal vez porque tuviese un temperamento un poco infantil le sentó mal que doña Pura, a la que tenía mucho cariño porque la conocía desde pequeño y era como una abuela para él, le nombrase tan sólo de pasada y no le concediese un espacio en el que poder lucir su ingenio, se agarró según decir de algunos una rabieta monumental que lo llevó a, irreflexivo, la machada de "bueno, pues hala, una web para mí solo. A ver cuándo ninguno de vosotros ha tenido algo así". Y que ahí se luciría todo lo que le diese la gana, "moriros de envidia".

Piluca Menéndez

Alude tan sólo, tal como puede verse, a sus dibujos y a sus manchas; no menciona sin embargo ni reclama derecho de propiedad sobre foto ninguna. Pese a ello aquí podemos ver una foto en negativo firmada por ella.

►Pklus

►Porfirio

►Pregunta alta y morena de cabello rizado

►Primitiva

►primo del amigo del escritor que está casado con una danesa

►prima práxedes

En página 45 del manuscrito de Cuázules

►Prisca

►Priscila

►Prjig

►proserpina

►Prudencia

►Puntoicoma

Se trae un lío horroroso, dice que este archivo lo ha encontrado entre los papeles de Victorianito como perteneciente a Alicia Varela. Pero el archivo de Alicia Varela, en esos mismos papeles, es este otro. Y quien no me crea que vaya a la caja de zapatos y busque la clave 12345, y ahí lo podrá comprobar.

►purificación

►Qué-vedos?

 Es cortesía del tío Mauricio que lo envió desde un  blog titulado los perros románticos (En comentario a la entrada titulada La guardia del hospital Rivadavia de fecha 28 de noviembre de 2010).

►radella

►ramírez

►Raquel

No confundir con una tal del mismo nombre que figura más abajo y que no se habría contemplado la posibilidad de incluir en este índice ya que tan sólo la nombran, y muy de pasada,  la tía Cándida — véase el índice de don Arnaldo — y Zoila Fuenfría rememorando unas tardes prácticamente idénticas. Se la incluyó al fin (a la “tal”) al objeto de no restar comprensibilidad a cierto cruce de comentarios que tuvo lugar a lo largo de varios años entre Andrea (ver en réplicas) y Afrodita derivado, según todos los indicios, de un recado personal para la primera.

►Raúl Colmenero

►Remigio

►Respuesta evidente

Para ver otra respuesta no menos evidente, pero del todo distinta e infinitamente más lacónica y que no es otra que la que hubiera debido darse a la pregunta formulada por la señorita Violeta en un examen que resultó no tener que ser de metafísica elemental aplicada, ir a la caja de galletas y allí, junto a la fotografía del abuelo Crisóstomo o debajo (según se mire, como todo suele ser tan relativo y estar sujeto a criterios tan dispares) de un pétalo de rosa, encontrará el paquete de kleenex que la tía Tirrena guardaba como oro en paño en recuerdo de que fue con uno de ellos con lo que Violeta, llorosa e histérica, se secó las lágrimas.

►Risita ahogada

►Roberto

►román corvado

►rosa

►rosarito

►Rufita Varela

Sacramento

La más corpulenta de las Monteverde. Quien no la recuerde puede acudir a Violeta Tovar, en el índice de don Arnaldo.

►Sagrario

 ►samuel

►Sansón Restrepo

Este Restrepo, que encontramos en las respectivas versiones que dan de El bodegón de las perdices tanto Adoración López como la del tercero y es, según asegura Calandra, quien remató uno de los motes para las Versaciones de un chupaplumas que don Miguel mando escribir a los chicos de tercero B para la evaluación del segundo semestre de la asignatura Lógica comparada y sus derivaciones más o menos transversales,  aparece como Florencio Cardoso en el archivo - prácticamente idéntico a uno y a otro en algunos párrafos - al que nos remite la imagen de una caja azul de lapislázuli decorada con un ciervo que se guarda en el baulito.

►señora de mediana edad y las uñas muy largas (pag.79)

Para hacer la prueba del nueve de que no nos hemos perdido ni usted ni yo acuda, si quiere, a la caja de zapatos y una vez haya pulsado sobre esta imagen, lléguese a la página 79.

►señora que peinaba y destrenzaba las trenzas de una muñeca

►señorita acracia

 ►señorita adosinda

►señorita alicia

►Señorita Berta

Ilustración idéntica a esta otra que puede verse en el álbum de fotos. Pero ella tuvo el capricho de advertir, como algunas de sus alumnas eran tan despistadas, de que el dragón estaba ahí para que cuando luego, en el examen final, la directora preguntase por él y por sus diferentes ubicaciones supieran encontrarlo y no hicieran mal papel.

►Señorita Florence

►señorita verónica

►señorita violeta

 Que sí, buena persona sería, pero como con los nervios se aceleraba tanto la que debió de confundirse fue ella, porque si al unicornio con marquito ele repetido se llegaba desde la novia de la caja de bombones lo natural, por pura lógica, es que fuera la tía viuda de las de Vinuesa en vez de Estrella.

►Sergio escalante

►servando angúlo

►severino

►Socorrín

►Sole

La hermana de la señorita Alicia era de la opinión de que había sido ella misma y más por torpeza que por maldad - pues no la tenía ella por persona inteligente, o no, por lo menos, por lo bastante perspicaz para hacerlo antes de que  llegase Almudena (que daría, como era de esperar, la voz de alarma) - quien había escamoteado las páginas que estaban faltando porque "de  no ser así - planteaba con un incuestionable buen criterio que Alicia se obstinaba en cuestionar - Alicia, querida, piensa un poco, ¿cómo habría podido la otra deducir si se estaban o no se estaban tratando de una carta, eh?".   leer más

►Sonsoles

Que protestó lo suyo aduciendo que encontraba de todo punto absurdo que se la relegara a un cuarto puesto del que, entendiérasela, no es que la desagradase ni le pareciese un mal lugar en la clasificación en una carrera hacia lo más alto a que se pudiera aspirar, y habida cuenta por añadidura de la enorme cantidad de participantes que le quedaban por detrás; pero, y ese era su argumento, era una verdadera lástima que unos festejos tan bonitos quedasen del todo deslucido por causa de que no siendo ni el ganador, ni el finalista, ni el que mereciese el tercer puesto con una mención especial (porque de medallas ni hablar no habiendo a quién colgárselas) entes reales con nombre y apellido sino tan sólo y si acaso (puestos a suponer que voz, moneda y palillero estuviesen siendo símbolos de algo corpóreo o por lo menos pensable) de razón y bastante cuestionable, el podio luciría vacío cuando ella, junto con doña Gardenia y las Recuero, podrían encantadas de la vida ocuparlo.

 ►spuwr

►srailkt

A raíz de que se votase la ponencia presentada por Nufñre y resultara aprobado por aplastante mayoría que los nombres iban a ir, paulatinamente para que un cambio brusco no traumatizara a nadie, modernizándose hasta llegar si era preciso a las Vanessas o  Jéssicas  de finales del siglo XX y principios del XXI — y más allá no se animó a aventurarse nadie porque hasta los más optimistas reconocieron estar viéndolo muy chungo —, adoptó una actitud muy hostil hacia ella acusándola de que, por su culpa, él dejaría de tener un nombre único y diferente y para él solo (como en realidad y a la larga sucedió) y, en represalia, hizo esta página informativa en la que la ridiculizaba y la hacía con esa cara de pan parecer gorda. Ella lavaría, como más adelante se verá, su propia imagen.

►tabina

►Tarde de otoño en la ciudad anubarrada y lluviosa

 

Para verla con su aspecto tristón y color gris plomizo ir a la caja de galletas y abrir esta cadenita

o, caso de que se la quiera ver en otra clave y con algún otro color más vivo, búsquesela en la de sol en la misma caja y, allí, a la sombra de las mimosas platedas del jardín de las Gordillo, se la encontrará.

 

►tatarabueno Olegario

►Teodorico

La señorita Marcela, siendo como era un auténtico hueso de taba, no tuvo más remedio que reconocer que su mote era infinitamente mejor que el de Titulcio. Le extrañó bastante sin embargo que hubiese él podido llegar al cielo así, de un tirón y sin tropiezo desde donde Narciso, un trayecto tan largo y un camino tan plagado de innumerables peligros. Así que, le dijo, quería ella una explicación perfectamente razonada y pormenorizada paso por paso de los que él había dado.

►Teresita Ledesma

Que como se indicó más arriba aunque no habría hecho falta porque salta a la vista, era muy meticulosa en sus trabajos, presentados en letra no grande pero sí muy clarita y utilizando con mucho acierto - y esto doña Telma lo valoraba en mucho - los rotuladores de distintos colores para enfatizar determinados párrafos.

►tía abuela isabelita

Se la puede ver en página 129 y siguiente de Foto de páginas en blanco.

►tía abuela mesmina

►tía bárbara

►tía gregoria

La verdad es que su nombre era Zenobia pero la de Durán parecía disfrutar simulando que se confundía. Trataron de corregirle este vicio pero por lo visto se enfadaba y les decía "seguir si queréis poniéndoos mosconas y no vengo más".

►tía jésica

►tía Rimalda

►tía talantiana

►tía tirrena

►tiberia

►tiberio

►Tina Ortega

►tío apolonio

►tio astolfo

►Tío Gonzalo   

►tío segismundo

►Titulcio Estradilla

Que bien porque a pesar de sus esfuerzos por ser tan despistado como papá y ganarse así nuestro cariño se sintiera inseguro, o mal porque lo preocupara, pulcro y responsable como en realidad era, confundir el documento de su intervención con cualquiera de los papeles que atestaban su escritorio en la notaría de don Astenio, había ideado el ingenioso método que luego todos le copiaron consistente en, en la parte de la izquierda, a ser posible en el ángulo superior pero también podía ser más abajo, colocar una réplica (pequeñita, pero copia bastante fidedigna del original) del documento donde se hallaba el pie a la entrada suya.

►tomás

cuidado de no confundir con srailkt

►Torrenciano Valmojado

Que herido al sentirse reducido a la condición de alter ego de Florencio Cardoso o, más insignificante todavía, de Sansón Restrepo según la versión de Adoración López — o apesadumbrado con independencia de versiones, tan expuestas al albur o el capricho del que toma la pluma o la palabra, por haberse referido a Lagartijilla en tono despectivo — quiso no se supo si por quitarse el estigma o la espina utilizar, para el caso del estigma, el nombre de Zoila con el fin de (aunque hubiese de ser dedicando alguna alabanza forzada a la Balbuena y a su engorrosa presencia) hacerse un hueco propio en esta magna historia y, en el caso de la espina y aunque nada más fuese para destrozar los nervios de las generaciones venideras, tan sólo algunas páginas (que no vamos a decir “en blanco” porque blancas propiamente no es que sean) que, precisamente por la rareza de no contener texto alguno pero sí su orla, se ha tenido a bien conservar primero como prueba inequívoca de que son de él, y segundo, por temor a que — tanto en su condición de alter ego como en la de apesadumbrado no importa de ni en boca o versión de qué ni quién — pudiese esta historia resultar menos magna si se las suprimiera.

►tres primos

►Trinidad Bustos

►una mujer corpulenta de la segunda fila

►Una señora que miraba la televisión abanicándose

►Uhlkthñ

►umbelina

►Un alférez provisional

►Un arranque de resolución tardía

 ►un caballero alto de edad avanzada

►Un caballero de cabello canoso que ejercía los días lluviosos como abogado

►un caballero vestido de frac

Mírelo quién quiera verlo, en página 129 mostrando el cronómetro que sujeta en la mano.

►Un cliente de la empresa constructora en la que trabajaba Cris el polaco

►Un comentarista frustrado

►Un elemento perturbador

►Un hilo de voz de la capitana

►un homfre afable (pero poco ingenioso)

►un internauta aprendiz

►un operario informal

Que, a pesar de que se le explicó muy bien explicado que sólo era un personaje de ficción utilizado como mero recurso literario, no hubo forma de que entrase en razón protestando "pero yo he cumplido, ¿o no he dejado lista y en el tiempo concertado la persiana?". Y como hubo de reconocerse que en verdad había sido eficiente - que la propia clienta atestiguó que en efecto había desayunado huevos fritos con bacon sentada en su salón viendo como al otro lado del cristal un suave vientecillo mecía las ramas del sauce llorón del jardín no siendo más de las nueve y veinticinco - aunque palabras había empleado poquísimas, se atendió a su solicitud (o exigencia, para ser exactos, que se puso muy cabezón) de ocupar un lugar en esta magna historia si bien, y porque no se saliera del todo con la suya o quedase como se suele decir encima como el aceite, se le puso la condición de que tendría, como el resto de los participantes, que hacer alguna aportación con que enriquecerla.

►Un planteamiento descabellado

►Un rasgo de humildad

►un sinfín de retazos de silencios

►un soldador autógeno

►un tercero

Aquí la sorprendida no era la Verdaguer sino Cora y no porque encontrase  nada especial en que el archivo hubiera sido remitido por alguien que se suponía debía de ser de sexo masculino (o no, quién sabe, “un tercero” es algo demasiado genérico) y redactado sin embargo por una mujer “cruzada de manos como una tonta”, sino porque se llegara a él desde una casilla 13 (que bien podía ser; el 1 tiene tantas posibilidades como cualquiera de los otros cinco) a la que se había accedido… ver más 

►un tipo de pelo engominado y sello en el meñique

►una artista plástica de mente prodigiosamente abierta

►Una burla

►Una contestación zarrapastrosa

►Una corpulenta matrona

►Una corriente discontinua

►una cuñada

►una cuñada de mente herméticamente cerrada

►Una de las interrogantes más viejas

►Una de las primas de Gancedo

La del hoyito en la barbilla, concretamente, que como ya dijera Cándida era monilla pero bastante raspa, irascible y algo respondona a la par que no poco desconfiada, sospechando siempre de que "no sé - decía, y en verdad no sabía pero debido a su enfermiza suspicacia aventuraba - pero me da en la nariz que alguien quiere pegármela" y, por tratar de evitarlo, se había elaborado lo que ella denominaba "mi propia lista de localizaciones" que guardaba cuidadosamente bajo llave, temerosa de que algún desaprensivo o envidioso le hiciera alguna modificación para desconcertarla.

►Una de las vendedoras

►Una duda razonable

►Una expresión de júbilo

►Una inquietud nueva

►Una interrogante provista de delantal y cofia

►Una morisqueta

►Una mujer que sólo compraba pan candeal

►Una muchacha delgadita

Que bien habría podido pasar por la historia que nos ocupa sin dejar tras de sí pena ni gloria y sin siquiera ser incluida en este índice porque Zoila Fuenfría la había nombrado muy de pasada y sin mostrar mucho interés porque fuese uno de sus personajes (aunque secundario) más emblemáticos; pero hétenos aquí que con su testimonio vino a corroborar que, si como en él se indica hubo algún tipo de vínculo entre Calpurnia y Sonsoles, en efecto y como más arriba se supuso, hubo también de haberlo (por medio de Calpurnia) entre Sonsoles y Cándida. Para la oportuna comprobación véase Señorita Marcela

►Una pálida sombra de destello

►una pequeña duda

►una pregunta desdentada de greñas pringosas

Que fue motivo de que la señorita Violeta se pusiera histérica cuando, sabiendo ella muy bien que no correspondía ni a su asignatura ni a la evaluación que la ocupaba, se le coló en un examen que ajustándose al programa hubiera debido ser de gnoseología.

►Una pregunta ociosa

►Una pregunta que se las daba de profunda

►una prima de las de robledo

Se ignora el motivo por el que este relato  suyo tiene enormes similitudes  con lo que se cuenta en el archivo al que se accede desde esta bobina de la caja de zapatos.  El texto es prácticamente idéntico en ambos casos si bien el que se nos muestra allí es algo más largo; también son diferentes los nombres de los personajes — con la salvedad de papá y mamá, que son papá y mamá en los dos casos sin que se mencionen los nombres —, de los lugares en que se desarrolla la acción y de algunos de los elementos de utilería.

►una regordeta con granos

►Una risotada

►Una señora en la cola del súper

►una señora francamente guapa

►una señora gorda que merienda tortitas con nata (pag.205)

►una señora que no había parado de cuchichear con su vecina

►Una situación previsible pero adversa

►una suegra

Ampliar información aquí

►una tal melibea

►una tal raquel

►Una voz amable y avezada

►una voz remota que, dice, tiene muchas tablas en eso de ir de mano en mano

►uno de los hijos del guarnicionero

Que sostuvo hasta el fin dde sus días no saber de qué se le estaba hablando cuando se le mencionaba el asunto. Que a él le dijo su abuelo "toma, mételo en un sobre y te vas al estanco y que te den un sello y lo mandas a esta dirección". Y que así lo hizo.

►Uno que quiso colaborar

►Ursina

►Valentina Luján

Parece ser que se borró del Facebook, pero se conserva una foto suya en el álbum, con sombrero rojo, consultando su móvil frente al espejo.

►valeria

►Vanesa

Para ver nota aclaratoria dirigirse al Índice que, a estas alturas del abecedario en que nos encontramos y al cabo de tantísimas vueltas como todos habremos dado, se presume que incluso papá (tan despistado) está más que de sobra al cabo de la calle de que pertenece a don Arnaldo.

►victorianito

►viejecita preciosa con muchas puntillas que fumaba en una boquilla larguísima (pag.109)

No, visitante crítico que estará encantado de encontrar algún defecto, no hay ningún error. Y si quiere verificarlo vaya al baulito y seleccione allí la foto (enmarcada) de El Aguador de Velázquez. Y allí, en la página 109, encontrará a esta encantadora viejecita.

►vilja

Que era la que elegía, aunque después de mucho demorarse simulando repasar el álbum con suma atención, siempre que se ponía de mal humor cuando, por algún imprevisto con el que evidentemente no se contaba y del que por lo tanto nadie había tenido tiempo de ponerla sobre aviso, era a la mediana de las Barbadillo a la que le tocaba hacer la huérfana.

►Visitación

►Voz anónima

ver con detalle

►Voz anónima 2

►Wkaiof

►yo

Encargada del área de divulgación y relaciones exteriores de la firma Kgyaert y Cia. SA. Perdió su empleo cuando su jefe la sorprendió frente al espejo, probándose un sombrero, en vez de ocupándose de mantener (como debía) actualizada la web de la empresa.

►Yumma

Zoila Fuenfría

 

Apéndices

cuitas de un internauta aprendiz

 Era un ritual.pdf
Download

Juego de la Oca

marquito46.pdf
Download

marquito a3

marquitoz47.pdf
Download

 sinmarquito.pdf
Download

 

 

Top